XXV CAMPEONATO DE PESCA DE ALTURA AL CURRICÁN DE PUERTO RICO – GRAN CANARIA
Publicado por ... el 03/8/10Los pasados días 29,30 y 31 de julio se celebró la 25 edicicón del Campeonato de Pesca de Altura al Curricán de Puerto Rico. El 25 aniversario de una prueba tan importante merecía gestas dignas de mención; una de ellas fue ver cómo se volcaron los fieles a la misma para lograr el récord de participación, con 41 barcos inscritos, y más de 200 pescadores en acción…
A la conclusión del torneo anterior, la junta del Club de Pesca de Altura de Gran Canaria, organizadora del evento, ya se puso a trabajar en la siguiente para lograr una prueba única, ya que se celebraba el 25 aniversario desde su instauración, es decir, el torneo correspondiente al 2010 cumplía sus bodas de plata.
25 años son muchos años, sobre todo para una prueba de alto nivel que tiene como principal objetivo la pesca de picudos y la práctica del captura y suelta, una prueba pionera en deporte de la pesca a nivel nacional, ya que las favorables circunstancias que se dan aquí, con la presencia del gigantesco marlin azul, el abundante marlin blanco y la impredecible aguja imperial, no se dan en la península. Cierto que en el golfo de Cádiz y zonas del estrecho y Mediterráneo tenemos marlin blanco y aguja, pero nunca en las mismas proporciones.
En definitiva, la organización decidió acometer nuevas metas, buscar mejores premios, aumentar el número de colaboradores y patrocinadores, modificar algunas bases para lograr una prueba más competitiva a todos los niveles, logrando entre todos una serie de mejoras que fueron del agrado de todos los patrones, marineros y acompañantes, quizás los más beneficiados, ya que tuvieron acceso a todos los actos sociales del evento e incluso a los aperitivos y el “Asadero Popular” del viernes (una barbacoa), una novedad en la que patrones y tripulantes podían beber cerveza y comer carne asada sin límite y gratis, respetando un único requisito; llevar puesta la camiseta oficial del torneo para facilitar la identificación…La esperada reunión de patrones se llevó a cabo en uno de los salones del Marina Suites de Puerto Rico, un lujoso aparthotel ubicado exactamente sobre los mismos pantalanes del Puerto Base de Puerto Rico. La reunión estaba convocada a las 21:00 horas, y comenzó con el saluda de los miembros del jurado; Fita González, Juan j. Armas, Sergio García, y Francisco Flores. Tras la bienvenida se dio un repaso a las nuevas normas, destacando de forma muy especial la autorización para la pesca con cebo natural, vivo o muerto, todo un acontecimiento por lo esperado.
En cuanto al resto, como siempre; 450 puntos para cada marlin azul liberado a tiro de fichero (previa foto nítida que lo identifique y lo demuestre); 50 puntos para cada marlin blanco; un punto por kilo para atunes y petos con pesos superiores a 20 kilos; un punto por kilo para dorados superiores a los 10 kilos, y un punto por kilo para el marlin azul llevado a puerto siempre y cuando fuese superior a los 300 kilos, lo que supone una controversia para el pescador y un incentivo para el organizador, ya que resulta absurdo sacrificar a un pez que pese 325 o 380 kilos (si los pesa), sabiendo que por soltarlo va a sumar 450 puntos en lugar de lo que dicte la báscula (325 o 380 puntos)
El primer día fue dedicado al captura, marcaje y suelta, y los dos siguientes a la pesca, siendo voluntario continuar con el marcado. No se puso límite al número de cañas y pescadores por embarcación, solo a la potencia de los equipos, quedando fijados en 130 lb. Quedó totalmente prohibido el uso de bicheros con los picudos, y el cambio de un pescador por otro en caso de picada, tal y como indica la Igfa.
Tras el repaso a las normas se dio un caso inusual, totalmente desconocido para mi… Juan J. Armas preguntó al público, de forma general: ¿Alguna duda o pregunta? No respondió nadie, absolutamente nadie, siendo la primera vez que veo un caso así, por tanto todos tenía muy claro qué debían hacer y cómo…
Primera manga
Por más veces que lo vea, más veces me siento un privilegiado… Y es que parar el barco fuera de la bocana, en la línea de salida, y ver allí más de 40 embarcaciones deportivas perfectamente equipadas para la pesca de altura al más alto nivel, es todo un espectáculo. Ver cómo aceleran a la vez y cómo ponen rumbo a sus pesqueros, elevando la proa y hundiendo la popa, a toda máquina, significa un momento mágico. Da lo mismo estar fuera que dentro, pues lo veas desde lo veas, es todo un espectáculo… Y es que en bocana, en tierra, se agolpó un gran número de público compuesto por curiosos, turistas, autoridades, etc, dando el adiós a los pescadores…
A las 10:45 sonaba la primera alarma; llegaba desde el Ibo, que fue felicitado inmediatamente por todos sus amigos y compañeros. Poco después, apenas diez minutos, nos confirmaban el error; habían enganchado un arte profesional a la deriva y sin identificar. Una lástima, sobre todo por la ilusión que mantuvo todo la flota durante ese tiempo, y es que en las fechas que estábamos los picudos todavía no habían terminado de decir “estamos aquí”, es decir, existía cierta inseguridad a la hora de predecir resultados, ya que todavía no se vio la actividad de años anteriores por estas mismas fechas.
Poco después llegarían avisos de “pegados” desde varios barcos más, algunos buscando animar la mañana con una simple broma, y otros reales (Milenium, Naiss, Karelia, Atlantic, Asunción V), pero a la hora de la verdad nos plantábamos a las 14:00 horas sin nada que llevarnos a las cámaras, ni a las digitales de la prensa, ni a las tradicionales entregadas a los patrones.
Poco antes de las 14:30 horas desde el Naiss avisaban de que estaban pegados, y 30 minutos después llegó el turno del Black Marlin, aunque antes, a las 14:47 horas, a bordo del Naiss se hacían con la captura… ¡Por fin! El primer marlin del torneo se hizo rogar pero ya estaba ahí, por tanto fue el acicate para el resto de la flota, pero… ¿Y el Black Marlin? De momento eran las 16 horas y tras asegurar que era un azul todavía no lo habían vencido.
A las 16:13 horas llegó la alegría a bordo del North Shore I ¡Pegados! Mientras, Nayra seguía peleando a bordo del Black Marlin, logrando cogerlo por el pico a las 16:28 horas, una hora y media después de cantar “pegados”… Le calcularon unos 300 kilos. Por su parte, desde el North Shore I certificaron llevar a buen término su picada, ya que a las 16:49 horas, 36 minutos después de la picada, lograban vencerlo y fotografiarlo.
Finalmente las cosas no habían ido tan mal y aunque los picudos se animaron muy tarde, ya había clasificación gracias a esas tres piezas seguras que el comité debía validar tras el revelado de las fotos. Eso sí, era pronto para hacer conjeturas, pero de momento faltaban dos mangas y ahora las cosas estaban bastante más claras; todos sabían qué debían hacer, ya que los picudos aparecieron por fin.
El viernes amaneció radiante, con el cielo parcialmente cubierto de nubes y con algo de bruma, más bien calima, por tanto sin asomar el Sol al completo hizo mucho calor. En cuanto a la mar, estaba en su punto, sobre todo para la pesca que nos ocupa, y a diferencia del primer día, en esta segunda manga todos salieron cargados de ilusión, con muchas ganas de mover la clasificación, pues ya estaban seguros de que los picudos estaban llegando a la zona…
Nuevamente los avisos llegaron temprano, exactamente una hora después de iniciarse la salida. La primera alarma llegó desde el Cavalier, a las 10:34 horas, aunque poco después volvió a la radio para comunicar que perdía su captura. Bastante más tarde, a las 12:01 horas, la alegría llegaba a bordo del Lydya y Miguel, su patrón y vigente campeón de la Copa del Rey de Pesca de Altura al Curricán, cantaba “pegado”. Mientras luchaban con su captura saltaron los tangones a bordo del Milenium, que cantó combate a las 12:28 horas.
La cosa se animaba a media jornada, algo que no ocurrió en la primera manga, y muchos patrones echaron el resto repasando muestras, cambiando señuelos, poniendo una atención muy especial a la estela del barco y a las mismas curricas, como animando a los peces a comer… Pero nada, ni una sola señal por la emisora a excepción de la que llegó desde el Lydya, a las 13:52 horas: Marlin azul tocado, fotografiado y liberado sin incidencias.
Por lo pronto ya había un cuarto clasificado y las cosas se complicaban, ya que una captura más entre ellos significaba un gran paso en la general, aunque solo fuera en la provisional. Pero desde el Lydya querían demostrar que el Equipo Grauvell estaba fino y a las 13:50 volvían a poner en vilo a la flota diciendo por la emisora que estaban pegados… Seguidamente empezaron a llegar las primeras felicitaciones y comentarios de ánimo, pero la alegría duró bien poco, exactamente dos minutos, que fue el tiempo que tardó el marlin en escupir el acero que lo tenía preso. Una verdadera lástima, pero ese mismo caso se dio en otros patrones y son cosas que entran dentro de lo posible, por tanto no hay lugar para lamentaciones y sí motivos para seguir insistiendo. Y es lo que hicieron, todos.
Más tarde, a las 14:08 horas, llegaba el turno a la embarcación Ibo, gritando su patrón que estaban pegados… Y esta vez no fue una red, sino un buen marlin azul que lograron vencer y fotografiar apenas 18 minutos después, y al que la calcularon algo menos de 200 kilos. Ya había cinco piezas válidas, por tanto y teniendo en cuenta como iban las cosas y el retraso de la llegada del marlin según lo avanzado de la temporada, ya se podía considerar un éxito… Pero había más.
A las 14:39 horas llegó la hora del Dorado, afirmando que estaban pegados con un marlin azul que les regaló 20 minutos de intensa batalla… Finalmente, a las 14:59 horas pudieron hacerse con él dejando la clasificación con un séxtuple empate a 450 puntos, ya que tal y como se indica en las normas el orden se establece de forma cronológica.
A las 16:30 horas, minuto arriba minuto abajo, Elena Houlton avisaba por la emisora del fin de la prueba, ordenando inmediatamente la recogida de líneas… Pero aún no habían pasado 45 segundos cuando Miguel, patrón del Lydya, gritaba acalorado que estaban pegados, y que no pudo avisar a tiempo porque estaba con las cañas. Mala suerte para el Lydya, para Miguel y para sus tripulantes, pues con el reglamento en la mano se comprueba que solo se tiene en cuenta aquellos combates que han sido avisados con antelación al comentario de “Líneas fuera del agua”. Lógicamente, hubo solidaridad por parte de algunos compañeros, pero a la hora de la verdad hay un reglamento que se debe aplicar a todos por igual y fue el mismo Miguel Ángel, el patrón, quien reconocía la nulidad de su captura, y eso fue apenas dos minutos después de iniciar el combate, por tanto su deportividad acalló cualquier posible controversia. Eso sí, todos, incluso la organización, le animaron a disfrutar de su captura, aunque de la misma forma todos se hicieron cargo de su mala suerte.
Pero tampoco fue para tanto… De 41 barcos en competición de momento ya se había situado en la cuarta posición, por tanto y teniendo en cuenta que había seis barcos clasificados, tenía muchas más posibilidades que los 35 restantes para sacar una nueva pieza en la última manga y darle la vuelta a la clasificación, solo que los cinco con captura también pensaban lo mismo y desde luego no se lo iban a poner muy fácil. En definitiva, a la conclusión de la primera manga esta era la clasificación general provisional: 1º, Naiss; 2º; Black Marlin; 3º, Nort Shore; 4º, Lydya; 5º, Ibo; 6º, Dorado.
A partir de las 16:45 horas los deportistas empezaron a llegar a puerto y el chorreo de barcos por bocana duró hasta casi las 18 horas… Tras las felicitaciones a los pescadores del día hubo un paseo por la carpa del club, donde se pasaba una película, se exponía la clasificación y las fotos de las capturas, y donde en breve se empezaría a preparar la barbacoa popular en honor de la fiesta de los deportistas, a la que estaban invitados patrones, tripulantes y acompañantes, siendo un nuevo éxito de participación y de asistencia para la organización.
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